Por 68 votos a favor, 55 en contra y 9 abstenciones queda aprobada en el Parlament de Cataluña la prohibición de las corridas de toros en el territorio catalán. Cataluña se convierte en la segunda comunidad española en vetar estos festejos tras Canarias, en 1991. Los defensores de la propuesta taurina, el PP y Ciudadanos han acusado a los nacionalistas de votar en contra de los toros por anti españolismo.